Las grandes transformaciones que caracterizan al mundo civilizado corresponden al avance experimentado por el desarrollo en conocimiento científico y tecnológico, y a su rápida aplicación en diversos ámbitos de la sociedad en anexión con la difusión a través del internet. Los cambios son permanentes y ayudan a la generación de riqueza, innovación y calidad de vida de los ciudadanos.
Venezuela se muestra entre los rezagados en esa área, e incluso, el desmembramiento de la estructura socio económica alcanza niveles caóticos. Retroceso denunciado por los diferentes sectores productivos del país ante el gobierno nacional, recibiendo la evasión como respuesta.Ante el reclamo surge lo autoritario, transformando en zona
de choque lo privado con lo público. Reafirma el oficialismo su discurso
disociador, conveniente para avanzar en el salto diseñado, y terminar con la
organización político territorial y el sistema de producción que establece la
Constitución de la República vigente, ensayando con la comuna (concepto
ideológico socialista-entidad local socialista), apoyándose en el ausentismo
ciudadano en elecciones de carácter nacional, regional y local. Así pretenden
eliminar la descentralización, el Estado Federal, gobernaciones y alcaldías,
propiedad privada o individual, imponiendo la propiedad social. Control social
absoluto desde Miraflores. Gobierno único. Partido único. Sociedad sumisa.
En el año 2007 esa propuesta autocrática fue rechazada por
la mayoría de electores que participaron en la consulta, entre ellos, los
ligados al régimen. En el año 2009 y 2010 continuaron los revolucionarios siglo
XXI con su agenda autoritaria en la Asamblea Nacional (AN) y aprobaron Leyes
inconstitucionales direccionadas a la implantación de las Comunas (la
abstención les facilitó el control total de AN 2005). En su momento quienes
apostaron a esa desfachatez se negaron a aceptar el error y se escondieron,
para luego aparecer con su cara lavada. Son varios los procesos en los que han
dejado el camino libre al gobierno nacional para que arrinconen a los
ciudadanos. Con la abstención del 6D 2020 vuelve el oficialismo a tomar oxígeno
en la AN, y anuncian el proyecto de las Ciudades Comunales. El régimen juega
sistemáticamente a la desesperanza de la desavenencia democrática, y con ello a
la desaparición definitiva del voto libre y secreto para elegir autoridades.
Apuesta el oficialismo a estructurar su forma de gobierno
bajo la óptica del sistema colectivista. Tienen claro el camino a seguir para
alcanzar la subordinación de las personas a su propósito tiránico. Lo buscan
incansablemente. Algunos factores de las oposiciones siguen nadando en el mar
del desierto. Lamentablemente se aventuran al forfait y el auto-gol. La
resistencia al autoritarismo y el restablecimiento del sistema de libertades se
pierde con el ausentismo. Las ciudades comunales son una mala noticia para los
abstencionistas.
Arturo Molina
@jarturoms1
www.jarturomolina.blogspot.com

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