“Hemos recibido varias denuncias que en las alcabalas les están pagando a los funcionarios para que permitan el paso de cadáveres con patologías asociadas a COVID-19, lo que es realmente preocupante, ya que el traslado de un cuerpo en estas condiciones provoca un mayor riesgo de contagio”.
Así lo afirmó la gobernadora del Táchira Laidy Gómez quien
destacó que tanto el área de epidemiologia del Hospital Central como de la
Corporación de Salud tiene prohibido por parte del Ministerio de Salud la
movilización, por protocolo sanitario, de cadáveres COVID-19 al interior del
estado.
Se niegan los permisos de traslados hacia el interior del
estado – aseveró - porque es una instrucción nacional, pero resulta que en los
puestos de control las autoridades dejan pasar los fallecidos por COVID-19.
“Están jugando hasta
con los cadáveres, la extorsión en las alcabalas ya no es solo con los
transportistas, los productores y los usuarios en general, sino que ahora
también es con el sentimiento de una familia que ha tenido que vivir el dolor
de haber perdido a sus familiares”, argumentó, la mandataria regional.
Le hago un llamado al general de la ZODI – enfatizó- póngale
atención a las alcabalas en la entidad, “porque también se están generando
extorsiones para la movilidad de cadáveres COVID-19 que evade la incineración
como protocolo epidemiológico ordenado por el Ministerio de Salud a nivel
nacional”.

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