Una de las pulsiones más anheladas por el régimen, es dominar los espacios locales de la geografía nacional. Desde el año 2007 lo están intentando. La derrota en aquella ocasión de la tesis de la geometría del poder, mediante referéndum aprobatorio, no la interpretaron en su verdadero significado, que no era otro que el de preservar y mejorar la calidad de vida de la gente, dentro de un marco de respeto y cumplimiento al sistema de libertades y derechos que ellos mismos se encargaron en 1999 de agregar al texto constitucional.
Aquél mandato soberano con el paso de los años no sólo no
fue atendido, sino que ahora, se
pretende darle la vuelta ofreciendo falsamente en las bases sociales de nuestra
población más democracia más participación e igualdad.
Al respecto, los incondicionales del régimen en la Asamblea
Nacional, utilizan nuevamente uno de los mecanismos de la democracia para
intentar endulzar y comprar el pensamiento y la conciencia de algunos incautos
o mercaderes la política. Ese mecanismo es el de la transferencia a los auto
gobiernos locales que se puedan constituir, de la prestación de servicios
públicos y otras materias de interés general en esos espacios territoriales de
corte socialista como ellos mismos los describen. La transferencia será entonces
en esta ocasión la herramienta democrática de que se valdrán los promotores de
la dominación de los espacios locales para otorgar recursos de diversa índole a
sus estructuras ideológicas y políticas.
Esa supuesta prestación de servicios públicos, por supuesto
que será impulsada a través de la asignación de recursos financieros y físicos
a los distintos consejos que formarían los auto gobiernos locales. No es de
extrañar tampoco, que por esa concepción populista del poder que tiene este
régimen autoritario y hegemónico, se puede incautar a los estados y municipios
instalaciones o estructuras gubernativas que queden comprendidas dentro de los
espacios que se escojan para conformar esas ciudades comunales, pues que se
sepa hasta ahora los establecimientos públicos de salud se distribuyen entre el
poder nacional estadal y municipal. En todo caso, a estas situaciones, se
podrían agregar otros hechos, como la corrupción y el abuso de poder.
De otra parte, en virtud del principio de gobierno
obediencial por el cual se pretende someter la actuación de los poderes
públicos a las peticiones de los auto gobiernos locales, las entidades
políticas y territoriales intermedias ( estados-municipios) quedarán obligadas
a transferir en medio de la crisis económica gubernamental que se vive,
subvenciones o asignaciones especiales, con lo cual se estaría debilitando aún
más, la capacidad de gestión y de funcionamiento de estas instituciones de la
democracia representativa, a la cual seguirán agrediendo para tratar de construir
un puente directo entre las estructuras partidistas de los auto gobiernos
locales y el poder Ejecutivo nacional, que les
formulará un plan estratégico para la edificación del estado comunal.
Ya al final de este artículo de opinión,
pudiésemos decir que las transferencias que se puedan hacer en la famosa
construcción del estado comunal, esconden detrás de las nociones de democracia,
participación e igualdad, formas sofisticadas y autoritarias de controlar la
convivencia social; de evitar que la sociedad libre y plural pueda salir a
manifestar en defensa de la libertad y la verdadera autodeterminación en lo
político y económico, frente al deseo reeditado de implantar el socialismo
comunal como forma de vida, que venga a establecer culturalmente otros usos,
costumbres, tradiciones y valores a los que se conocen en la actualidad; todo
lo cual lleva a decir que esas amenazas son las que en realidad se quieren
transferir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario