La sociedad venezolana, reclama la presencia de los partidos políticos democráticos en los asuntos que le competen en las relaciones gobernantes-gobernados, y de las implicaciones que genera la toma de decisiones de los administradores del poder para con los ciudadanos e instituciones, y que deben estar sujetas a lo establecido en la Constitución de la República y las Leyes que de allí devienen. El ser disidente a la forma de pensar y actuar del gobierno en ejercicio no hace criminal, traidor, desleal, a nadie. Al contrario, ese es el rol dado. Ello requiere de interlocutores capaces de llamar la atención sobre los desvíos que se pudieran registrar en la materia, y tener la capacidad de proponer alternativas para alcanzar armonía y entendimiento.
Los partidos políticos son el sustento del sistema
democrático, y su responsabilidad de hacer contraloría a la gestión del
gobierno; no admite excusa. Las instituciones que tienen el deber de hacer
cumplir la norma legal tampoco pueden escurrir su compromiso con pretextos
banales, ante la intención del gobernante de pasar por encima de lo establecido
en la normativa legal vigente. La desconexión de las organizaciones partidistas
con la sociedad, la han asumido, gremios profesionales, sindicatos y
Organizaciones No Gubernamentales (ONG), con base a sus realidades
particulares. La sectorización del reclamo se muestra disperso y débil ante el
gobierno, desestimulando la participación de los ciudadanos. El descontento
social se transforma en alimento para los auspiciadores de la confrontación
estéril. quienes motivan acciones fuera de contexto, que terminan por
fortalecer el propósito del gobernante, tal como sucedió con las llamadas
guarimbas.
La participación de los diversos sectores del país en los
escenarios nacional, regional y municipal, es fundamental. El pragmatismo no
puede apoderarse de esa cooperación, ya que en la vida particular cada quien
tiene una definición, pero en lo institucional prevalecen los intereses de los
asociados. Los dirigentes de los partidos políticos deben acercarse a la gente,
comunidades, asociaciones, gremio, sindicatos, empresarios, estudiantes,
productores, campesinos, y escuchar sus necesidades e inquietudes, para
coordinar acciones conjuntas, direccionadas a formular propuestas que ayuden a
solventar los problemas presentes a través de la orientación asertiva.
Se requiere entonces, de instituciones partidistas
conformadas por hombres y mujeres capaces de vivir, compartir y defender sus
propuestas de país, en armonía con la sociedad no partidista, para contribuir
asertivamente al restablecimiento del sistema de libertades. No es un tema de
generaciones; es de amplitud democrática, y reconocimiento, al contrario.
ARTURO MOLINA
@jarturomolina1
www.jarturomolina.blogspot.com
jarturomolina@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario