El peligro latente que hay sobre la población del contagio de Covid-19, la amenaza sobre llegada de las lluvias que casi siempre por falta de previsión oficial, desbordan quebradas y ríos, afectando a los más vulnerables y el cierre inesperado del relleno sanitario de San Josecito, meterán a San Cristóbal en un estado inminente de emergencia sanitaria.
Varios días, tiene el vertedero en
cuestión paralizado por falta de maquinaria y no hay autoridad que se pronuncie
mientras las calles y avenidas de la ciudad capital- próximamente a celebrar su
cumpleaños-, está llena de basura.
En cualquier lugar, incluso en el
casco central ya los zamuros bajaron en busca de carroñas. Pareciera que son
los únicos que limpian.
La declaratoria de emergencia
sanitaria es inminente y este miércoles se espera el pronunciamiento del
alcalde Gustavo Delgado, pues al parecer, la responsabilidad de la máquina en
el vertedero de San Josecito, no es de su competencia.
Si el tiempo de lluvia se adelanta
como todo parece indicar, si la pandemia sigue azotando con el nuevo incidente
de la cepa procedente de Brasil y si el relleno sanitario no abre, los
contagios en San Cristóbal serán mayores.
Sólo se espera que los entes competentes, tomen
cartas en el asunto y se piense más en la población que ya tiene bastante con
el Covid, la inflación, la carestía de la vida para ahora tener otra amenaza
más de contaminación.

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