La clase dirigente que llamó a la abstención debe estar
haciendo su análisis
sobre los resultados que se derivan dentro del marco de esa
estrategia. El
oficialismo ha generado toda una avalancha de propuestas en
torno a su teoría
del estado comunal. La mayoría obtenida para coronar la Asamblea Nacional,
con la baja participación electoral del 6D 2020, les permite
abrazar la idea de
que a todo evento de esa naturaleza tendrán el camino
despejado para
aniquilar sin sobresalto el sistema de libertades. Desde ese
entuerto pretenden
imponer cualquier Ley o reforma a Leyes que les facilite su
propósito.
El oficialismo ha lanzado en redes sociales el ante proyecto
de reforma al
ejercicio de la profesión docente. Buscan afanosamente ganar
adeptos dentro
de sus cuadros de los llamados Consejos Comunales,
asignándoles
responsabilidades que no le son inherentes según lo
contemplado en la
Constitución de la República, con la finalidad de continuar
maltratando a los
educadores, y facilitar el ingreso de su militancia
partidista a controlar las aulas
de clase, y con ello el de los estudiantes y sus
representantes. Es la
aniquilación del pensamiento plural y la imposición de un
sistema educativo
que se adapte a sus intereses mezquinos.
Los alborotados oficialistas medran en las comunidades con la
arrogancia que
expiran los tiranos. Es la estrategia que utilizan para
reventar y desaparecer los
gremios y sindicatos
docentes. Lo han venido aplicando a
cuenta gotas,
burlándose de lo acordado con estos, en beneficio de sus
representados. La
lucha por el reconocimiento y las reivindicaciones exigidas
por los educadores
les molesta en su abrupta forma de gobernar. Hacen uso permanente de la
inequidad y gritan a favor de la igualdad. Los recursos humanos que se
encuentran en el sector educativo son detestados, y atentan
contra ellos
negando derechos adquiridos a través de luchas sociales.
La arrogancia le está mostrando camino equivocado a los
oficialistas. Los
profesionales de la educación no van a ser extinguidos de un
plumazo solo
porque así lo decide el régimen. El conocimiento plural no se puede mutilar
porque dos o tres desadaptados lo vociferen. Los educadores
se han ganado el
respeto de las comunidades a través de su responsabilidad y
compromiso con
la formación de las nuevas generaciones, con base a la
calidad. Esa atribulada
condicionante del oficialismo de soslayar la diferencia no
encuentra eco ni
siquiera en sus allegados. La estrategia del régimen se
estrella una vez más
contra la dignidad del ser humano. Intentarán crear cualquier ambiente de
desesperanza entre los ciudadanos para que una vez más dejen
sus espacios
de lucha a sus seguidores, pero eso ya no va a ser posible,
porque la reacción
ante el abuso y la pretensión de la sumisión ciudadana, es
contundente.
La oportunidad de vencer por la vía constitucional la
pretensión hegemónica del
tirano son las elecciones del 21 de noviembre 2021. Organizados de abajo
hacia arriba, y participando activamente con disciplina y mística
ciudadana, se
derrotará en las urnas electorales a los actores de la
arbitrariedad. Sonará la
trompeta indicando que es ese el camino certero para
restablecer el sistema de
libertades.
Corresponde a todos iniciar la lucha para contrarrestar los
resultados que genera el error de la abstención.
Arturo Molina
@jarturoms1
www.jarturomolina.blogspot.com
jarturomolina@gmail.com

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