El sacrificio que impone el trabajo es el anzuelo que evitan los desmemoriados vividores de la somnolencia. El acucioso investigador no alardea de sus descubrimientos para vanagloriarse, los coloca a disposición de otros, y con el tiempo obtiene reconocimiento. El arrogante maquilla cada acción y vive en desespero por evitar el surgimiento de las ideas. Se esconden detrás del servicio al prójimo, y al alcanzar su verdadero objetivo, muestran su piel de lobos. El poder les sirve para estimular la desesperanza, terror y sometimiento de los seres humanos. La defensa que pueda surgir en la exigencia del respeto a los derechos naturales de las personas, les causa estrés, y actúan desproporcionadamente contra la libertad. Es propio de gobernantes que desprecian la vida, y viven a expensas de los demás.
Existe diversidad en esa clase de oportunistas. Los hay quienes reclaman desde sus asientos se les brinde protección y seguridad social, sin arriesgarse a trabajar para conseguirlo. Otros, anclan sus deseos en el trabajo creador de los demás para luego apropiárselo y vivir agazapado. Se puede respirar profundo porque esos son la minoría. La mayoría hace su esfuerzo, entiende su propósito de vida y alcanza el éxito. Cada quien revisa lo que tiene y entiende sus propias bendiciones. Lamentablemente en oportunidades se deja en manos de los oportunistas la toma de decisiones, y se viene al suelo el esfuerzo realizado.
Formar, educar, ser ejemplo proactivo, tiene sus detractores. Organizar a los ciudadanos para ir en busca de mejorar la calidad de vida, y empoderarlos de sus derechos, desespera a los tiranos. La vida está llena de tropiezos y es necesario irlos limpiando. Premiar al dañino es propio de ignorantes, que, aún, leyendo un párrafo, no logran entender su significado. El sistema de libertades tiene sus defectos, pero se permite a sí mismo, ser revisado. El sistema colectivista enarbola la bandera de la esclavitud. Así se imputa por traición a la patria, incitación al odio y terrorismo, a quienes hacen esfuerzos por evitar que se impongan contra los ciudadanos. Abstenerse es la opción que le permite a los opresores seguir en ejercicio de sus funciones. La comodidad está haciendo daño.
ARTURO MOLINA
@jarturoms1
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