USA nos ha colocado al borde de la caída, de la destrucción
y ruina de la República, luego de 22 años de guerra de agresión contra
Venezuela, ante la proclamada ideología del socialismo del siglo 21, hecha por
Venezuela.
Ya se han despejado las dudas e incertidumbres ideológicas, para tomar decisiones bajo el marco del pensamiento de Karl Marx, en la descompensada economía y la no menos ruinosa sociedad venezolana.
Estamos en una fase
de capitalismo salvaje, de reinstalación de profundas desigualdades sociales,
de expulsión a -título de migrantes- de miles de familias empobrecidas.
Maduro, en contradicción a su condición de hijo de la clase
obrera, hombre en quien confió Chávez aquel 8D en su última alocución en vida
al pueblo venezolano, ha dado un giro a la derecha… un golpe de timón, totalmente contrario al
reclamado por el Comandante, en el Consejo de Ministros del 18 de octubre de
2012, a pocos días de su última elección presidencial.
Maduro ha hecho girar la nave del socialismo a la
venezolana, hacia las tenebrosas costas del capitalismo imperial
estadounidense, instalando con absoluta desfachatez, la impunidad y el perdón
de quienes han actuado en contra de la República, ocasionando incluso la muerte
a numerosos venezolanos, si tenemos a la vista como evaluación de los
resultados del 21N, el pueblo venezolano comienza por fin a desarrollar la
lucha de clases…"la partera de la historia".
Zulia y Barinas, ahora gobernadas por un par de basuras, de
corruptos y asesinos…ofrenda de Maduro a Biden, para mostrar su talante de peón
de brega del capitalismo.
La dura batalla por el socialismo, trascendió en Venezuela
del papel académico donde se encontraba, alimentada por pensadores como
Ludovico Silva, Francisco Mieres, D.F. Maza Zavala, Ali Rodríguez Araque,
Federico Brito Figueroa, entre no pocos científicos pensadores marxistas,
gracias a los cuales, Chávez supo extender un hilo conductor ideológico entre
la práctica del poder de Simón Bolívar y Ezequiel Zamora a la práctica del
poder en el siglo 21.
El camino electoral y la lucha pacífica fue el escogido por
Chávez, en continuidad de la práctica del poder socialista iniciada por
Salvador Allende.
Duro aprendizaje para los revolucionarios latinoamericanos,
acostumbrados al fusil y la guerra de guerrillas.
Muy temprano, cuando apenas el mundo comenzaba a conocer las
nuevas características democráticas y participativas, revolucionarias en el campo de los derechos
humanos, políticos, sociales y de protagonismo del pueblo venezolano, a través
de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, aprobada con el 62% de aceptación en referéndum
consultivo, se desataron los demonios en
el campo del capitalismo para declararnos
la guerra, que implicó en su primera batalla la derrota de la maquinaria
político-militar norteamericana. La guerra militar fue iniciada con la ofensiva
golpista del año 2002 que defenestró por 48 horas al Comandante Chávez… Si eso
no es guerra, ¿qué es?
Recordemos el protagonismo del embajador Charles Shapiro y
de la misión militar norteamericana, instalada físicamente en Fuerte Tiuna,
para asesorar el alzamiento de unos 200 generales y coroneles que abiertamente
mostraron su beligerancia contra el Presidente Chávez en el golpe que lo
derribó durante 48 horas, los días 11 y 12 de abril de 2002.
A diferencia, Maduro se aleja del pueblo y asume la
responsabilidad de dejar suelto hasta hoy, al autoproclamado presidente Juan
Guaidó, quien logra destruir el corazón económico de Venezuela con absoluta
impunidad. Este error de la alta dirección de la Revolución, ha ocasionado más
daño que las agresiones imperiales.
Esa irresponsabilidad no puede achacársele al fiscal Tareck
William Saab, ni el presidente Maduro ni Diosdado Cabello como jefe del PSUV,
pueden evadirla.
USA invoca la Doctrina Monroe, a contrapelo de la Doctrina
Bolivariana. Es una declaratoria de guerra que no se puede evadir.
Ya iniciado el rumbo al socialismo, por declaración y
decisión del Comandante, vinieron ideólogos y asesores extranjeros, disidentes
del marxismo casi todos, bien pagados, para elaborar el "libro
blanco" del socialismo del siglo 21.
No faltaron incluso, intrigas difundidas desde el campo
académico de la izquierda, para poner en contradicción el pensamiento de Simón
Bolívar con el de Karl Marx…
Posiblemente Karl Marx no es santo de la devoción de algunos
chavistas, ni de ideólogos económicos de la Revolución Bolivariana, mucho menos
de fanáticos e ignorantes colocados hoy al frente de la toma de decisiones
importantes, llámense gobernaciones o alcaldías, ministerios e institutos
autónomos, comunas y unidades Bolívar-Chávez, hoy en el gobierno.
Hay razones.
El más importante teórico del socialismo incurrió en el año
1857 en un ejercicio despiadado de la crítica, al investigar y escribir una
biografía de Simón Bolívar encargada por el editor adjunto de la New American
Cyclopaedia Charles A. Dana.
Se intentó luego, incorporar al texto constitucional la
palabra socialismo, pero el afán parlamentarista y burocrático de la mayoría
chavista en la Asamblea Nacional, ignorante de la teoría de Marx, abrió el
camino de la única derrota electoral que tuvo el Comandante en su ejercicio
presidencial.
Pero el imperio logra infiltrar operadores anti-comunistas y
en la segunda oportunidad que tuvimos de proclamar el socialismo, por los días
finales del año 2019, en la Asamblea Nacional Constituyente, un hábil contra
revolucionario, el abogado Hernam Escarrá, logra dar un golpe de timón a la
derecha, aprobando la mal llamada Ley Anti-bloqueo, manipulando la ignorancia
marxista de los ingenuos constituyentes.
Maduro también alejó de la toma de decisiones de estado, en
la construcción de una economía socialista a la venezolana, a nuestros queridos
pensadores marxistas, venezolanos, por ejemplo, Ludovico Silva, D.F. Maza
Zavala, Francisco Mieres, entre otros, estudiosos del fenómeno de la
dependencia y del sub-desarrollo… Los tecnócratas acuñaron palabrejas como el
"rentismo" petrolero para castigar la conciencia del pueblo
revolucionario, banalizando la lucha armada de los 60, 70, 80, tres décadas de
guerra revolucionaria, como hoy se pretende equipararla a las guarimbas y golpes
de estado de la ultraderecha fascista y vende patria.
Estamos construyendo un modelo burocrático y corrupto, con
enorme capacidad multiplicadora, pues anida en la mente de funcionarios, que
esconden su pensamiento neoliberal, detrás del nombre del Comandante Chávez
para ensañarse en el pueblo chavista, creando una especie de apartheid
político, donde se coacciona y se obliga a determinados comportamientos
neoliberales, en deriva perfecta de la antigua dictadura civil de Acción
Democrática y COPEI, que en épocas pasadas representaron desde el poder, los
intereses anticomunistas del capitalismo norteamericano.
Industrias abandonadas por los empresarios norteamericanos,
otras de origen iraní y chino que, en vez de ser dirigidas y administradas por
sus trabajadores, se les coloca encima un capataz ignorante y tirano para
condenarlas al fracaso…
Maduro impone el dólar genocida destruyendo el glorioso
bolívar, haciendo que el común de los venezolanos odie su divisa, reconocida
mundialmente, que perfectamente puede ser respaldada ante el mundo por nuestras
cuantiosas reservas minerales, codiciadas por el capitalismo mundial.
De nada valió su farsa de la Reconversión Monetaria.
En Barinas, latifundios tomados por campesinos pobres,
deseosos de producir, luego devueltos a los oligarcas terratenientes, violando
la Constitución y la Ley de Desarrollo Agrario…servicios de expedición gratuita
de documentos, regresaron al matraqueo de la cuarta República…superintendentes
de bancos que, recibiendo buenas coimas de los banqueros burgueses, se hacen la
vista gorda ante el golpismo monetario…
Mafias de corruptos inamovibles, rotándose en el ejercicio
del poder, que han implantado la persecución al combatiente revolucionario que
denuncia irregularidades y violación de la ley…, en complicidad
manifiesta, se premian los fracasos y
los retrocesos políticos…lo más grave ha sido el deterioro del salario y la
calidad de vida del pueblo venezolano…pareciera que la revolución bonita fue
secuestrada por la burocracia corrupta, que no tuvo el menor escrúpulo para
paralizar y semi destruir a PDVSA, el corazón económico de Venezuela.
PDVSA ya no aporta los dólares necesarios para la vida y
desenvolvimiento de la República y se hacen cuantiosas inversiones para
transferir vía contrabando hacia Colombia el 30% del Producto Interno Bruto del
país.
Con absoluto desprecio a la Constitución, se proponen ahora
darle entrada al capitalismo genocida, mediante la reforma a la Ley de
Hidrocarburos.
Esta patología burocrática se encuentra presente en toda
Venezuela y le hace tanto daño a la Revolución Bolivariana y Socialista, como
las agresiones del imperio norteamericano y sus lacayos.
Ahora que el presidente Maduro, ordena la transformación del
PSUV, para que por fin se admita la crítica y autocrítica y abandonemos el
"sovietismo" y "el estalinismo".
Es hora de que el PSUV se aplique así mismo la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela, en especial se desarrolle la
democracia participativa y protagónica.
Es hora también de estudiar la ideología marxista, en vez de
obligar a los burócratas a invocar en vano el dios en que no creen, para
cometer errores continuos en la toma de decisiones en contra del pueblo.
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